martes, 12 de mayo de 2009

Cuando el cóndor pasa...es pasa de verdad

El otro dia iba caminando por la ciudad. El dia soleado invitaba a pasear. No me habia percatado de donde estaba. Me había metido de lleno en un campo de tiro de cóndores. Lanzaban suculentas brochetas de guano que se estrellaban estrepitosamente contra el pavimento adoquinado. Sorpendido del efecto bombardeo no sabía que los habia. Creía que eran palomas pero no, aquellas aves son capaces de descargar mas de 700 gr de verdadero napal. Corrí esquivando los morteros hasta que llegue a la cornisa, alli una oruga abuela me dijo: Hijo, es que cuando el condor pasa...es que pasa de verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario