martes, 5 de mayo de 2009

Los he visto. Hay monos narigudos de borneo por Madrid

Leia el periodico cuando empece a notar un olor fuerte. Olía como a requeson, a turba de sed, a limonchelo, a palometa, a quique setien, olía a todo. No reconocía de donde venia el olor. De repente estaba ahi, sentado, mirandome más serio que Fraga en Palomares. Su rostro terso indicaba el uso de productos cosméticos pero...¿Donde los compraba? El mercado de cosméticos para monos narigudos era un éxito. Estaban aprendiendo a ser mozarabes. La ciudad les atormentaba por eso decidieron perecer. Solo queda uno. Vigila tu mirilla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario