sábado, 30 de mayo de 2009

¡Patrón!...algunas noches eres clavaíto a un mono saki de cara blanca

Que me cuidas y mucho. Y me entran ganas de tocar el violín, cruzar ríos, comer hinojo, saltar vallas, esquirlar ciervos, barrer soportales, abrazar farolas, rellenar buñuelos, purgar purgatorios y sobre todo de quitarme la chapela. Diriges con frenesí el cúbico de los secuaces. Me das alegrías bajo mantos de sudor y por ti me subo 10 giraldas. Y de agrado entregas las libertad de las ensoñaciones. Amante eres y ciervo serás. Eres del agrado del sumo. Tira sal para auyentar los espíritus. Coge limón para satisfacer tus líquidos. Y azotas con tomillo porque siempre que abres la bolsa estalla la locura. Agradecido estaré por sedimentar mi río de buenas intenciones porque: ¡Patrón!...algunas noches eres clavaíto a un mono saki de cara blanca.

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