viernes, 22 de mayo de 2009
Tan tranquilo como un wombat
Ya comienza la actividad. El perplejo mundo de la hierbabuena hace que sepa a quien hay que seducir. Los olores estivales nos recuerdan a calor y a serrín. Azul de lejos, azulejos. He sentido como sigues mis pasos. ¿Y de donde salen tus comodines?. Guardé en bloque de mármol las esperanzas a la espera de ser talladas. No culpo a los ángeles sino a los demonios. Si no te mueves, caducas. Por eso sigues tan tranquilo como un wombat.
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